Descarga la app y ponela en el inicio
Se instala desde acá mismo: no hay que bajarla de ninguna tienda ni crear una cuenta. Queda con su ícono junto al resto de tus apps y abres Mercadito de un toque, sin buscar el link en el grupo.
No hace falta instalarla: Mercadito anda igual desde el navegador. Instalada, es todo más fácil.
Entrar a un mercadito
Cómo funciona
- 1. Creas el mercadito de tu institución y compartes el link en el grupo.
- 2. Cada uno publica lo que vende con una foto y el precio, entrando con su número de WhatsApp: le llega un código por SMS y listo, sin cuentas ni contraseñas.
- 3. Quien se interesa escribe por WhatsApp, como siempre. La entrega es en la institución.
- 4. Cada uno es responsable de marcar sus avisos como vendidos, desde Mis publicaciones. A los 45 días de publicados dejan de mostrarse, y si no los vuelves a publicar, se borran a los 60.
¿Por qué no es todo por WhatsApp?
Porque el problema no es WhatsApp: es que un grupo no sirve de catálogo. Los avisos se hunden entre los mensajes, no se pueden buscar y nadie sabe qué sigue disponible.
Un bot que publique y avise por WhatsApp, además, no es algo que se pueda hacer y ya: mandar mensajes desde un sistema exige la API de WhatsApp Business, con cuenta de empresa, aprobación de Meta y costo por mensaje. Y aunque se hiciera, volvería a llenar el grupo de avisos: el mismo ruido, con otra cara.
Así que el contacto sigue siendo por WhatsApp, de persona a persona, como siempre. Lo que cambia es que los avisos viven acá, ordenados y buscables, y el grupo queda para hablar.
¿Quién se hace cargo de las ventas?
Quien vende y quien compra. Mercadito es un catálogo: muestra los avisos y nada más. No participa de las ventas, no cobra, no entrega, no garantiza el estado de lo que se publica y no verifica la identidad de nadie.
Cualquier problema con una compra —un artículo que no es lo que decía, un pago, una estafa— es entre las personas que la hicieron. Tampoco se hace cargo la institución del mercadito, que sólo presta su nombre y su lugar para la entrega.
Lo más seguro: ver el artículo en persona, en la institución, y pagar recién ahí.
Crear un mercadito nuevo
Antes fíjate arriba si el de tu institución ya existe: alcanza con uno solo.